• Garita de Otay carece de vialidades
• Urge tomar medidas.
El Sol de Tijuana.- La garita de Otay no está preparada para recibir el tránsito vehicular que se derivará del cierre del cruce internacional El Chaparral el próximo 23 de septiembre, señaló el presidente de la Canaco Tijuana, Mario Escobedo Carignan. El empresario asegura que es urgente prepararse porque el cierre se mantendrá hasta el 25 de septiembre.
Tan solo por la garita de San Ysidro, transitan anualmente casi 13 millones 600,000 autos, eso nos da un promedio superior a los 37 mil vehículos diarios.
Por este motivo, Escobedo Carignan anticipa que habría afectaciones al turismo.
“El hecho de que la garita este cerrada 57 horas va implicar toda una logística por parte de la autoridad municipal y hoy por hoy no creemos que Otay esté en condiciones de recibir el tráfico que va recibir. Tan solo la conexión del bulevar Bellas Artes con la avenida que nos lleva al aeropuerto, no está concluida, está lleno de baches y piedrasâ€.
Expuso que ya tuvieron una reunión con el administrador de la aduana, con migración y con la autoridad municipal, para estar preparados. Recordó que cuando se cerró El Chaparral, por una serie de manifestaciones, “fue caótico el ingreso a Tijuana por la zona de Otayâ€.
Observó que también hay que planear lo que se avecina también en El Chaparral porque durante un año y medio no van estar abiertas todas las líneas de ingreso a Tijuana, y pudieran estar abiertas en promedio tres.
“Esto quiere decir que habrá muchos tijuanenses, que previendo que va haber mucha cola para ingresar a Tijuana por San Ysidro, decidan hacerlo por Otay, que no está preparado para un incremento de tránsito, por eso es necesario que el gobierno municipal tenga elementos que guíen el flujo vehicular, o si hay necesidad de establecer nuevas rutas para desfogarâ€.
Detalló que, en el tema turístico, esto les preocupa mucho, sobre todo porque el ingreso de los norteamericanos o los extranjeros a través de las aduanas de Tijuana con rumbo a Rosarito y Ensenada es muy alto.
“Esto sí va a tener impacto; nos va a pegar económicamente, sin duda, y lo que hay que hacer es minimizarlo y coordinarnos con las autoridades norteamericanas para ver de qué forma podemos hacer más seguro y ágil el cruceâ€.