La Secretaría de Economía (SE) está ultimando los detalles para imponer una salvaguarda a las importaciones mexicanas de ciertos tipos de acero, una medida consistente en elevar los aranceles a condición de ciertos compromisos de las empresas beneficiadas.
Esta determinación se perfila luego de que a principios de julio la SE recibió una petición de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) para establecer salvaguardas.
Desde entonces, la SE anunció que iniciaría un proceso de consultas con la Confederación de Cámaras Industriales para analizar las afectaciones que una salvaguarda podría ocasionar a otros sectores que utilizan el acero como insumo.
La petición fue encabezada por Altos Hornos de México, que el año pasado se ubicó como el mayor productor de acero de México por tercer año consecutivo, con una participación de 24%, unas 4.4 millones de toneladas.
Con una sobreoferta de acero a nivel mundial y una menor demanda, marcada sobre todo por el mercado chino, los exportadores de China podrían incrementar aún más sus ventas, tomando una tajada mayor del mercado global y beneficiados por la reciente devaluación del yuan.
Las exportaciones de productos de acero de China subieron a una tasa interanual de 26.6% en los primeros siete meses del año, a 62.13 millones de toneladas, de acuerdo con Citi Research.
Con 822.7 millones de toneladas, una participación global de 49.5% en el 2014, China está a punto de producir más acero que todo el resto del mundo, y se mantiene distante, por mucho, de su más cercano competidor, Japón (110.7 millones de toneladas).
Todavía más al fondo, en la posición 13 mundial, se ubicó México, con 19 millones de toneladas, un alza de 4.3% anual.
Desde diciembre del 2012, la Canacero ha solicitado aplicar medidas de salvaguarda, sobre lo cual ha puesto mayor exigencia en el 2015 con el incremento de importaciones de productos siderúrgicos.
Las salvaguardas se pueden aplicar aún si no hay competencia desleal, pero las empresas beneficiadas deben someterse a un programa de ajuste, que podría incluir mejorar sus costos, por ejemplo. Duran cuatro años, con posibilidad de extenderse por otros cuatro años, sólo si persiste el daño grave y hay pruebas que la rama de la producción protegida está en proceso de ajuste.
En los últimos 12 meses, la Secretaría de Economía ha impuesto cuotas compensatorias a las importaciones chinas de cadenas de acero de eslabones soldados, placa de acero en hoja, cables de acero, conexiones de acero al carbón para soldar a tope, fregaderos de acero inoxidable y lámina rolada en frío, entre otras.
Depreciación, otro golpe chino
La depreciación del yuan abarata artificialmente las exportaciones de China y agrava la situación del sector acerero nacional, que ya venía padeciendo la competencia desleal de los productos siderúrgicos del país asiático, afirmó la Cámara Nacional de la Industria del Acero (Canacero).
Entre enero y junio del 2015, incluso antes de la depreciación de la moneda china, las importaciones de productos de acero crecieron 112.5% con respecto al mismo periodo del 2014 y la balanza comercial siderúrgica a junio del 2015 cerró con un déficit de 4.65 millones de toneladas, 55.8% mayor a igual periodo del año pasado, alertó la cámara en un comunicado.
El sector acerero organizado del país recordó que el Estado chino posee una participación de 75% en las empresas siderúrgicas de la nación asiática, lo que explica que dichas entidades se hayan mantenido a flote a pesar de registrar pérdidas sistemáticas (pues son subsidiadas), situación que evidencia el claro desequilibrio respecto de las empresas de países como México.
“El esquema de precios artificialmente bajos pone en riesgo la soberanía de un sector estratégico, ya que una vez que la competencia quede fuera del mercado, el país asiático mantendrá una posición dominante que le permitirá controlar la ofertaâ€, advirtió la Canacero.
Ante este entorno, destacó las acciones de países como Turquía, que elevó el arancel al alambrón chino de 12 a 30% durante el año; o como India, que elevó de 7.5 a 12.5% los aranceles a los aceros largos y planos.
“Los países que no reaccionen rápida y eficazmente serán los más afectados, no sólo en el sector acero, sino en la industria en generalâ€, asestó.